acelerar las partículas se dedica instantáneamente a las colisiones entre partículas, de modo que no se desperdicia ninguna energía.
El consumo energético específico es notablemente inferior al de otros sistemas equiparables.
La cámara de molturación está revestida con carburo de tungsteno para conseguir una resistencia máxima a los materiales abrasivos.
Se utiliza un clasificador independiente para asegurar la máxima eficacia de la separación, que no se ve perjudicada por la interferencia del proceso de molturación. Las fracciones de tamaño excesivo se reciclan en el sistema de molturación.
Son habituales los productos con tamaños máximos de menos de 10 micrómetros y tamaños medios de partículas de menos de 2 micrómetros.
El aire comprimido seco y sin aceite garantiza que el producto no se contamine. Para los materiales sensibles al calor, el aire se refrigera o el aire caliente aporta cierta capacidad de secado.
El sistema está plenamente automatizado y permite un funcionamiento automático.
Cada planta está diseñada de un modo personalizado según los requisitos de rendimiento específicos, con capacidades de línea de hasta 2t/h.
Los ejemplos de materiales procesados incluyen: